Nos conviene estar preparados, porque aquí vienen de nuevo (¿cuántas campañas electorales puede aguantar el ciudadano medio antes de perder la razón?) a desplegar su carromato/tenderete en la plaza del pueblo, como en el maravilloso corto que da título a esta entrada. Tienen dinerito fresco, pues tampoco han logrado ponerse de acuerdo para limitar el gasto de susSigue leyendo «El vendedor de humo»
