Una vez hubo demostrado que podía hundir la economía el marxismo se lanzó a destruir la cultura. La occidental, concretamente. Tras la muerte de Stalin en el 53 Nikita Kruschev consolida su liderazgo gracias entre otras cosas a la denuncia de las salvajadas perpetradas por el asesino del bigote. En el 56 los rusos anulanSigue leyendo «La muerte de Bond y las guardaespaldas de Trump»
