Entra dentro de lo posible que haya personas con total desprecio por la ortografía que sean exquisitas en su trato y radicales observantes de las normas de urbanidad. Es totalmente posible. Probable, incluso. Lo que es seguro es que la persona que cuida los textos que escribe incluye involuntariamente en ellos un paquete de metadatos sobreSigue leyendo «La importancia de las cosas nimias»
