Así que antes de que nos dé a todos el ataque programado de inusitada bondad, aún nos podemos permitir ser un poquito pérfidos. Yo sé que no todos tenemos la suerte de que un genio nos regale una portada (gracias, Rodrigo), y que las grandes no tienen tiempo para mimar cada libro como si fueraSigue leyendo «Todavía no es Navidad»
