Siempre que alguien menciona la palabra tolerancia se me enhiestan las orejas como a un podenco en temporada. Cuando se habla, por ejemplo, de «educar en la tolerancia», no puedo evitar pensar que lo que se planea es educar en la permisión exclusiva de un cierto paquete de valores y no de los demás. EnSigue leyendo «Esa peligrosa palabra»
