Si hay algún elemento de nuestra sociedad que le discuta al político su trono como patógeno, ese es el politólogo. Los politólogos son ―somos― como el Canijo de Érase una vez el hombre: La imagen sintetiza muy bien los atributos tanto del político (la lanza como potestas y la mirada despierta como auctoritas) como del politólogo (el dedoSigue leyendo «Divide y gobernarás»
