Habiendo dado cuenta de una buena parte de las ciudades-Estado griegas, Filipo II de Macedonia se dirigió a los espartanos amenazante: ―Se os aconseja rendiros con presteza, pues si llega mi ejército a vuestra tierra, destruiré vuestras granjas, mataré a vuestra gente y arrasaré vuestra ciudad. A lo que los líderes espartanos respondieron: ―Si. EsSigue leyendo «Menos es todo»
