Parecer sofisticado (la pose infinita)

En algún momento de los años 70, mientras los miembros del equipo de rugby de cualquier escuela universitaria «salían a correr» (y esa gente corre como salvajes) con una camiseta de la panadería de su pueblo, algún moderno con la necesidad de resultar interesante pensó en que lo que había que hacer era «footing». HacerSigue leyendo «Parecer sofisticado (la pose infinita)»

No eres especial y sabes muy poco

y ahora, si le pones voluntad, quizá podamos solucionar una de las dos cosas. Te habrá sonado un poco brusco, querido alumno adolescente, porque estás acostumbrado a que el mundo hipócrita y mercadotécnico que estamos construyendo te haga la rosca con mensajes wonderful hasta que te los creas. «Eres único», «los sueños se cumplen», «tuSigue leyendo «No eres especial y sabes muy poco»

Todo cambio comienza llamando a las cosas por su nombre

Si tiene a un adolescente a su alcance dígale que coja el móvil (lo más probable es que ya lo tenga en la mano) y que mire cuántas horas tuvo la pantalla encendida el día anterior. Si no tienen a nadie cerca, valdrá con el suyo. Yo lo hice la semana pasada con una deSigue leyendo «Todo cambio comienza llamando a las cosas por su nombre»

Cómo entrenar a tu dragón 3. La Play

El otro día pude escuchar a una madre desesperada: «¡Todo el día enganchado a la máquina!». No creo que se refiriera al móvil (esa es una adicción con muy buena prensa) así que veo probable que «máquina» quisiera decir Play o algún derivado. Vaya por delante: los videojuegos son en su mayoría tan endiabladamente divertidosSigue leyendo «Cómo entrenar a tu dragón 3. La Play»

Muy bien, hablemos de tecnología

La tecnología es fundamental en la enseñanza. Yo, por ejemplo, utilizo así la tecnología: 3 obstáculos típicos en alumnos de Secundaria y Bachillerato: Dificultades con la sintaxis. Dificultades con el álgebra elemental. Consideración de la lengua y las matemáticas como disciplinas lejanísimas, casi opuestas. Utilizo, como digo, la siguiente tecnología: cojo, por ejemplo, un putoSigue leyendo «Muy bien, hablemos de tecnología»

Cómo entrenar a tu dragón 2: el 30-0.

Hace unos meses (vuelve periódicamente, entiendo que es una de esas noticias comodín que se utilizan para hacer bulto) los medios bramaban ante el resultado de un partido de fútbol de categoría alevín o benjamín, no recuerdo y tanto da. 30-0. Pueden imaginar el tenor de las reacciones: que si la empatía, que los sentimientosSigue leyendo «Cómo entrenar a tu dragón 2: el 30-0.»

Adolescentes: cómo entrenar a tu dragón

Ahora yo debería poner cosas como «De qué manera afrontar esa etapa de cambio y descubrimiento» o alguna pamplina psicologizante similar. El discurso al uso sobre adolescentes comparte las tácticas mercadotécnicas de cualquier discurso al uso: meter el miedo en el cuerpo para después vender la solución. He aquí mi propuesta revolucionaria: tratar a losSigue leyendo «Adolescentes: cómo entrenar a tu dragón»

Netflix y las gallinas

Como saben, antes de que termine el episodio de una serie en Netflix, esta nos sugiere prescindir de una parte de él; los créditos de cierre. La sugerencia es sutil: los créditos prácticamente desaparecen y la opción de ver el siguiente capítulo pasa a ocupar prácticamente toda la pantalla. La posibilidad de deshacerse de losSigue leyendo «Netflix y las gallinas»

Aprender jugando

Otra vez. Esta mañana. En El País, creo. «Para que los niños aprendan a comer jugando» o algo así. Está en todas partes: lo han leído, escuchado o soñado esta semana o incluso hoy. Aprender jugando, ludificación, gamificación. Esta última palabra, por cierto, ha sido formada de manera tan estrambótica que deberían rodar cabezas. A prioriSigue leyendo «Aprender jugando»