ARCO y la seriedad del escritor

No digo que todo lo que se expone en ARCO responda a la intención de reírse del público, ni que todos los escritores que ponen cara de interesantes en las solapas de sus libros sean aburridos. Lo que digo es que, si tienes la intención de reírte del público, lo mejor que puedes hacer esSigue leyendo «ARCO y la seriedad del escritor»

La importancia de las cosas nimias

Entra dentro de lo posible que haya personas con total desprecio por la ortografía que sean exquisitas en su trato y radicales observantes de las normas de urbanidad. Es totalmente posible. Probable, incluso. Lo que es seguro es que la persona que cuida los textos que escribe incluye involuntariamente en ellos un paquete de metadatos sobreSigue leyendo «La importancia de las cosas nimias»

Obreras y zánganos

Las leyes educativas en España han sido un éxito. No sé si hay quien lo dude, pero por si acaso me explico. Al sistema le gustan los ciudadanos confusos; Kafka lo sabía. El Estado prefiere ciudadanos calladitos; preguntadle a Solzhenitsyn. A las élites, en general, los libros les parecen objetos peligrosos; leed a Bradbury. A los partidos les priva el controlSigue leyendo «Obreras y zánganos»

Rebeca, de Daphne du Maurier

Así sí. Tras la última elección desafortunada, no hay como recurrir a los clásicos (vale, quizá sea exagerado llamar clásico a Rebeca) para recuperar la fe en la literatura. Tampoco en esta ocasión voy a hacer una crítica, aunque la obra lo merece. Solo me gustaría utilizarla para explicar por qué es un buen libroSigue leyendo «Rebeca, de Daphne du Maurier»