Imaginemos que me tiro dos meses intentando convencerles, amables lectores, de que me elijan para llevar a cabo un determinado trabajo. Digamos, por ejemplo, que el encargo consistirá en renovar las farolas de su ciudad. Para lograr ser elegido no escatimo en gastos (gastos que pagan ustedes, por otra parte) ni en pesadez: pinto lasSigue leyendo «¿Por qué se presentan los mismos?»
Tu hijo va a una academia y no lo sabes
Siempre les digo a mis alumnos que los exámenes son lo menos importante de su educación. Que son como la aguja de punto que antes se introducía en la masa para saber si el bizcocho estaba hecho (ahora que tenemos más objetos de los que podemos usar ya no se utiliza una aguja de punto,Sigue leyendo «Tu hijo va a una academia y no lo sabes»
There will be haters
Estamos aquí. Tenemos Twitter. Somos propensos a enfadarnos. A indignarnos. A sentirnos ofendidos. Decimos situarnos en las antípodas de ultraconservadores y puritanos, pero en realidad somos ellos. Somos la Inquisición, la Stasi, el macarthismo y la censura franquista. Porque esto no va de defender unas ideas u otras; va del placer de fingirse ofendido y crucificar al ofensor. SomosSigue leyendo «There will be haters»
No mandes a tu hijo al colegio: mándalo a Lourdes
Me dice mi alumno más respondón que en el presente blog se critica mucho la educación patria pero se aportan pocas soluciones. Yo no estoy muy de acuerdo, pues creo que continuamente estoy aportando la única solución posible. Al final la repito. Pero antes voy a hacer un poquito más de crítica constructiva: El problemaSigue leyendo «No mandes a tu hijo al colegio: mándalo a Lourdes»
De un hombre pobre (relato circular)
En el amanecer de mi vida conviví con un mendigo. Fueron tiempos remotos que ahora recuerdo ante la luz de un hogar muy parecido. Pasábamos los días enredados en la bruma narcótica de una dulce inactividad. No logro reconocer de qué vivíamos ni qué personas frecuentaban nuestro trato. El menesteroso, que me había acogido sinSigue leyendo «De un hombre pobre (relato circular)»
ARCO y la seriedad del escritor
No digo que todo lo que se expone en ARCO responda a la intención de reírse del público, ni que todos los escritores que ponen cara de interesantes en las solapas de sus libros sean aburridos. Lo que digo es que, si tienes la intención de reírte del público, lo mejor que puedes hacer esSigue leyendo «ARCO y la seriedad del escritor»
La importancia de las cosas nimias
Entra dentro de lo posible que haya personas con total desprecio por la ortografía que sean exquisitas en su trato y radicales observantes de las normas de urbanidad. Es totalmente posible. Probable, incluso. Lo que es seguro es que la persona que cuida los textos que escribe incluye involuntariamente en ellos un paquete de metadatos sobreSigue leyendo «La importancia de las cosas nimias»
Obreras y zánganos
Las leyes educativas en España han sido un éxito. No sé si hay quien lo dude, pero por si acaso me explico. Al sistema le gustan los ciudadanos confusos; Kafka lo sabía. El Estado prefiere ciudadanos calladitos; preguntadle a Solzhenitsyn. A las élites, en general, los libros les parecen objetos peligrosos; leed a Bradbury. A los partidos les priva el controlSigue leyendo «Obreras y zánganos»
Política para ilusos
Percibo a mi alrededor cierto desencanto producido por los políticos. Cierta desilusión. Es decir, que hubo encanto e ilusión. ¿Cuándo? ¿Por qué? Los políticos llevan miles de años comportándose igual, así que si nos engañan la culpa es nuestra. Hay una serie de malentendidos que deberíamos subsanar: 1. Los políticos quieren que la gente seaSigue leyendo «Política para ilusos»
Rebeca, de Daphne du Maurier
Así sí. Tras la última elección desafortunada, no hay como recurrir a los clásicos (vale, quizá sea exagerado llamar clásico a Rebeca) para recuperar la fe en la literatura. Tampoco en esta ocasión voy a hacer una crítica, aunque la obra lo merece. Solo me gustaría utilizarla para explicar por qué es un buen libroSigue leyendo «Rebeca, de Daphne du Maurier»
