No se quieren ir

Imaginen que, decidido a presentarme a las oposiciones para el cuerpo diplomático, en lugar de presentar la correspondiente instancia en el Ministerio de Asuntos Exteriores, presentara la tapa de un yogur en la taquilla del teatro Calderón. Imaginen que, a pesar de no ser convocado a los exámenes, montara en cólera al no verme incluidoSigue leyendo «No se quieren ir»