El hombre que desenchufó Madrid

Decía José Luis Martínez-Almeida que a los madrileños no nos gustaba el enchufe de Colón. No precisó si había hablado con todos, pero él sabía que a los madrileños no nos gustaba el enchufe. Tampoco decía nada de que el proyecto de la Mutua iba a acabar con la gramática de arquitectura suspendida que dabaSigue leyendo «El hombre que desenchufó Madrid»

Todo cambio comienza llamando a las cosas por su nombre

Si tiene a un adolescente a su alcance dígale que coja el móvil (lo más probable es que ya lo tenga en la mano) y que mire cuántas horas tuvo la pantalla encendida el día anterior. Si no tienen a nadie cerca, valdrá con el suyo. Yo lo hice la semana pasada con una deSigue leyendo «Todo cambio comienza llamando a las cosas por su nombre»

Cómo entrenar a tu dragón 3. La Play

El otro día pude escuchar a una madre desesperada: «¡Todo el día enganchado a la máquina!». No creo que se refiriera al móvil (esa es una adicción con muy buena prensa) así que veo probable que «máquina» quisiera decir Play o algún derivado. Vaya por delante: los videojuegos son en su mayoría tan endiabladamente divertidosSigue leyendo «Cómo entrenar a tu dragón 3. La Play»

Muy bien, hablemos de tecnología

La tecnología es fundamental en la enseñanza. Yo, por ejemplo, utilizo así la tecnología: 3 obstáculos típicos en alumnos de Secundaria y Bachillerato: Dificultades con la sintaxis. Dificultades con el álgebra elemental. Consideración de la lengua y las matemáticas como disciplinas lejanísimas, casi opuestas. Utilizo, como digo, la siguiente tecnología: cojo, por ejemplo, un putoSigue leyendo «Muy bien, hablemos de tecnología»

Cómo entrenar a tu dragón 2: el 30-0.

Hace unos meses (vuelve periódicamente, entiendo que es una de esas noticias comodín que se utilizan para hacer bulto) los medios bramaban ante el resultado de un partido de fútbol de categoría alevín o benjamín, no recuerdo y tanto da. 30-0. Pueden imaginar el tenor de las reacciones: que si la empatía, que los sentimientosSigue leyendo «Cómo entrenar a tu dragón 2: el 30-0.»

Adolescentes: cómo entrenar a tu dragón

Ahora yo debería poner cosas como «De qué manera afrontar esa etapa de cambio y descubrimiento» o alguna pamplina psicologizante similar. El discurso al uso sobre adolescentes comparte las tácticas mercadotécnicas de cualquier discurso al uso: meter el miedo en el cuerpo para después vender la solución. He aquí mi propuesta revolucionaria: tratar a losSigue leyendo «Adolescentes: cómo entrenar a tu dragón»