Florentino, el marsellés indeciso y un karateka esloveno

En 2000 juré «odio eterno» a Florentino Pérez por echar del Madrí al jugador más asombroso que yo hubiera visto jamás: Fernando Redondo. Unos meses antes Redondo había impartido en París una clase magistral sobre cómo apropiarse del medio campo (es decir, del partido) en una final de Copa de Europa. Lo insólito de FernandoSigue leyendo «Florentino, el marsellés indeciso y un karateka esloveno»

Los niños y Sánchez necesitan límites

Hay un punto más allá del cual ya tanto da ponerse firme, un Rubicón a partir del cual los demás nos tomarán indefectiblemente por el pito del sereno.

Menos es todo

Habiendo dado cuenta de una buena parte de las ciudades-Estado griegas, Filipo II de Macedonia se dirigió a los atenienses amenazante: ―Se os aconseja rendiros con presteza, pues si llega mi ejército a vuestra tierra, destruiré vuestras granjas, mataré a vuestra gente y arrasaré vuestra ciudad. A lo que los líderes espartanos respondieron: ―Si. EsSigue leyendo «Menos es todo»

Los que nunca se fueron

«Estás esperando para rajar ahora, ¿eh?» fueron las palabras que Luka Modrić grabó ayer en el mármol de la historia a base de oportunidad, ironía y casticismo. No es que a Lukita le haga falta grabar nada en la historia, pues todo su ser es historia del fútbol, pero sí convendría agradecerle a él ySigue leyendo «Los que nunca se fueron»

De políticos y administradores de fincas

Me disponía a escribir una entrada correctísima titulada Por qué ser liberal. Estaba yo dispuesto a exponer con medias tintas por qué los políticos no deberían dictar nuestro pensamiento ni nuestro comportamiento. Andaba yo a punto de aseverar que cada cual diseña sus opiniones en función de sus lecturas y sus conversaciones y no deSigue leyendo «De políticos y administradores de fincas»

De la ideología y otros virus

Lo único que un ciudadano razonable puede esperar de la política es que no tenga suficientemente poder para arruinarle la vida. Cualquier intento de encontrar gestión eficiente, discurso responsable o vida inteligente sobre el cuero de un escaño lleva indefectiblemente al sonrojo y la frustración. La única atención que merecen los políticos es aquella destinadaSigue leyendo «De la ideología y otros virus»

El País nos explica que Nolan es facha: la crítica cierra el puño

El periódico que hace unos años publicó los exabruptos de un DJ intentando hacer pupa a Moby Dick (como si yo me empeño en alterar la órbita de Saturno) nos regaló el pasado 7 de septiembre un artículo titulado «¿Una obra maestra o una «castaña de derechas»? Lo que el éxito de Tenet nos diceSigue leyendo «El País nos explica que Nolan es facha: la crítica cierra el puño»