Poner de manifiesto las calamidades es más fácil que construir; por eso los medios (este también) están más llenos de afeamientos que de propuestas. Para revertir esa pendiente, hoy voy a pasar del habitual cómo no educar a un proactivo cómo sí educar, resumido de momento en dos propuestas. Propongo dejar de tratar a losSigue leyendo «Cómo sí educar»
Por qué no nos gustan los libros de autoayuda
Algunos de nosotros denostamos los libros de autoayuda, pero la repulsión instintiva que nos producen impide con frecuencia que presentemos argumentos en su contra, profiriendo simplemente exabruptos descalificadores. Aunque toda persona de bien entiende de forma intuitiva que los libros de autoayuda proceden de Satán, trataré de explicar esta relación. En mi limitada e insatisfactoriaSigue leyendo «Por qué no nos gustan los libros de autoayuda»
Esa peligrosa palabra
Siempre que alguien menciona la palabra tolerancia se me enhiestan las orejas como a un podenco en temporada. Cuando se habla, por ejemplo, de «educar en la tolerancia», no puedo evitar pensar que lo que se planea es educar en la permisión exclusiva de un cierto paquete de valores y no de los demás. EnSigue leyendo «Esa peligrosa palabra»
Viva Camacho
Que conste que soy el primero en fomentar el cachondeo whatsappero en cuanto José Antonio Camacho nos brinda una de sus perlas, ya sea el optimista «No hay que ser catastróficos hasta que se produzca la catástrofe» o el clásico instantáneo «Dos goles no es uno», epigrama este solo al alcance de un Míchel o unSigue leyendo «Viva Camacho»
La solución habitacional
Los sufridos lectores de este bloj saben que Pablo Iglesias e Irene Montero no son santos de mi devoción, por lo que quizá encuentren hoy sorprendente que me disponga a realizar una defensa de sus personas en lo que al tema de la semana se refiere: la adquisición de una casita de lo más apañada.Sigue leyendo «La solución habitacional»
Nos estamos volviendo todos imbéciles
Disculpen la acritud del título, pero creo que alguien tiene que avisarnos de la gravedad de la situación antes de que todo esto se vaya al cuerno. Resulta que los medios nos dicen que expertos se reúnen para tratar de poner coto a las noticias falsas (para colmo de males, los medios españoles las llamanSigue leyendo «Nos estamos volviendo todos imbéciles»
Lo que soy y mis ropajes
Uno, dos, tres es quizá la película más rápida de la historia. Su protagonista, James Cagney, quedó tan extenuado que se pasó los siguientes 20 años descansando (véanla y díganme si podemos culparlo por ello). Como La vida de los otros, transcurre en la República Democrática Alemana, aunque me temo que ahí acaban los paralelismos. EnSigue leyendo «Lo que soy y mis ropajes»
El monorraíl
Hace unos días tuve el horror de presenciar como un churumbel de 10 primaveras mantenía una lucha sin cuartel con su tableta para lograr terminar una sencilla operación aritmética. La operación era sencilla, pero a Dios pongo por testigo que lidiar con la pantalla táctil de un iPad no lo es tanto. El ser humanoSigue leyendo «El monorraíl»
Habrá imbéciles
Hoy no les robaré mucho tiempo, queridos lectores, pero me consta que algunos de ustedes están sufriendo por las continuas demostraciones de estupidez que azotan nuestro planeta, y si mis lectores sufren yo sufro. Vaya por delante que la democracia no funciona porque sea el mejor de los sistemas. La perfección es un constructo idealSigue leyendo «Habrá imbéciles»
Yo quiero los problemas del cine español
Los profesionales del cine español hablan de su sempiterno problema, pero yo no veo problema alguno. Por miedo a sus diatribas, los administradores del dinero público tratan la industria cinematográfica como si fuera estatal. De alguna manera se ha instalado la idea de que el cine es de todos (como el dinero público) y queSigue leyendo «Yo quiero los problemas del cine español»
