Para ese viaje no hacían falta alforjas

Pero hombre, Pablo. Para tan brillante conclusión no hacían falta másteres ni doctorados; ni siquiera grados en Políticas. Vosotros, que encarnáis lo más flamante de la intelectualidad, lo más moderno de la postmodernidad, que citáis sin rebozo a Benjamin, Lukács o Chomsky. Vosotros, que lo mismo explicáis la plusvalía que comentáis la reificación, que os movéis comoSigue leyendo «Para ese viaje no hacían falta alforjas»

Entendiendo el 26-J

Lo estabais esperando. Aquí está mi interpretación libre (pero con la moderación y templanza que me caracterizan) del evento de ayer. El ganador de los comicios fue Cela, que dijo aquello de «en España, el que resiste gana». Si la táctica favorita de Rajoy (el de gran cachaza) era la inacción, a partir de ahora se vaSigue leyendo «Entendiendo el 26-J»

La rabia de Calibán

Dice Oscar Wilde en el prefacio de El retrato de Dorian Gray que «la aversión del siglo XIX por el realismo es la rabia de Calibán al ver su cara en el espejo». Más allá del juego que el personaje de Shakespeare ha dado a la cultura occidental posterior (y que se puede consultar aquí), elSigue leyendo «La rabia de Calibán»

Ningún político hablará de esto

A pesar de los vendedores de humo de toda estirpe y condición tenemos que hacer un esfuerzo por recuperar el sentido de las palabras, que es el sentido de las cosas. La educación. La importante, la que se da en casa, es cuestión de los padres (o de los jefes de la tribu, en elSigue leyendo «Ningún político hablará de esto»

El vendedor de humo

Nos conviene estar preparados, porque aquí vienen de nuevo (¿cuántas campañas electorales puede aguantar el ciudadano medio antes de perder la razón?) a desplegar su carromato/tenderete en la plaza del pueblo, como en el maravilloso corto que da título a esta entrada. Tienen dinerito fresco, pues tampoco han logrado ponerse de acuerdo para limitar el gasto de susSigue leyendo «El vendedor de humo»

¿Por qué se presentan los mismos?

Imaginemos que me tiro dos meses intentando convencerles, amables lectores, de que me elijan para llevar a cabo un determinado trabajo. Digamos, por ejemplo, que el encargo consistirá en renovar las farolas de su ciudad. Para lograr ser elegido no escatimo en gastos (gastos que pagan ustedes, por otra parte) ni en pesadez: pinto lasSigue leyendo «¿Por qué se presentan los mismos?»

There will be haters

Estamos aquí. Tenemos Twitter. Somos propensos a enfadarnos. A indignarnos. A sentirnos ofendidos. Decimos situarnos en las antípodas de ultraconservadores y puritanos, pero en realidad somos ellos. Somos la Inquisición, la Stasi, el macarthismo y la censura franquista. Porque esto no va de defender unas ideas u otras; va del placer de fingirse ofendido y crucificar al ofensor. SomosSigue leyendo «There will be haters»

Política para ilusos

Percibo a mi alrededor cierto desencanto producido por los políticos. Cierta desilusión. Es decir, que hubo encanto e ilusión. ¿Cuándo? ¿Por qué? Los políticos llevan miles de años comportándose igual, así que si nos engañan la culpa es nuestra. Hay una serie de malentendidos que deberíamos subsanar: 1. Los políticos quieren que la gente seaSigue leyendo «Política para ilusos»

Entendiendo el 20-D

Como veo cierta confusión, voy a poner a vuestro servicio mis nociones de C. Políticas para explicaros la situación: 1. Han ganado los que han quedado terceros, los que hablan rapeando. Los demás han perdido, incluidos los que han quedado primeros. 2. Los resultados se comparan con los anteriores, salvo en el caso de losSigue leyendo «Entendiendo el 20-D»